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4. Parc de la Tete:

ste es un parque popular que se hace en el estilo Inglés de la arquitectura. El parque fue construido durante el siglo 19 y es uno de los parques más grandes y más bellas ciudades de Francia. Es un lugar ideal para paseos familiares y otras actividades recreativas. Los principales destaques del parque incluyen un gran invernadero, jardín botánico y un jardín de rosas. Llanuras africanas Recientemente también se han añadido donde los animales puedan moverse libremente.

 

lyon parc de la tete

increible parque en lyon

5. Opera house

Esta ópera se inició en 1826 y se volvió a abrir más tarde en 1993. El lugar ha sido anfitrión de muchas actuaciones de ópera y espectáculos de danza. El techo de cristal del edificio es a tener en cuenta.

palacio de la opera

el palacio de la opera

6. Aquarium du Grand Lyon:

Este es otro de los atractivos fascinantes. El acuario está situado en las afueras de la ciudad y tiene un poco de entretenimiento para casi todos. Hay un número de variedades de peces y otras especies de vida acuática se han mantenido aquí. Muchas charlas informativas y presentaciones de diapositivas también se organizan para educar a las masas.

7. Maison de la Dane:

Este es un lugar ideal para los amantes de la danza. Este teatro se ha dedicado al baile donde puedes aprender diferentes estilos de baile. Hay un museo que también se encuentra en las proximidades del mismo edificio.

8. La Part Dieu:

Este es uno de los centro comercial más grande de Francia. El centro comercial cuenta con la presencia de casi todas las marcas más importantes del mundo. Pero evitar este lugar los domingos, ya que puede estar muy concurrido.

centro comercial lyon

el mayor centro comercial de lyon

Mi odisea en mi piso de Lyon

img_25214_ins_3692616_600Verdaderamente al comienzo la cosa no era tan grave: para los servicios mínimos funcionaba (de forma lenta, eso sí), y a lo largo de la semana pasamos bastante tiempo fuera (trabajo…) y no se hacía tan preciso. Hasta el momento en que llegó el puente (este lunes es celebración en Lyon).

El viernes tuvimos visita en casa. 2 amigas de mi novia venían a quedarse a dormir. La misión que me asignó mi novia, al preguntarle si la podía asistir (¿recojo? ¿barro? ¿preparo una cama?), la expresó de forma muy simple: “destupe el water antes que lleguen mis amigas”.

Así, armado con una tranca o bien culebrilla (largo muelle muy sólido mas flexible, de unos dos metros) que adquirí en una ferretería y 2 guantes de goma, me puse manos a la obra. Enseguida me di cuenta de lo desapacible que era, sobre todo por el hecho de que para meter la tranca debes asistirla con la mano, y eso quiere decir que debí meter la mano en sitios que jamás imaginé que metería. Tanto la metí que no me percaté de que el guante era cortísimo, y de esta manera pude probar de qué manera se me introducía el agua (con tropezones, eso sí) en el guante….

Resultado final: la tranca entraba, mas no destrancó nada. Tirabas de la cisterna, y la taza se proseguía llenando de forma amenanzante.

Fracasado el intento de la tranca, decidí el plan B: fui a la ferretería otra vez y adquirí un bote con un noventa y cinco por ciento de ácido sulfúrico. Se enterará, pensaba .

La dicha con la que me dio el hombre de la ferretería el bote (solo me dijo: “Esto es lo más fuerte. Son siete €.”) me chocó un tanto al meditar que llevaba ácido sulfúrico, conque decidí leer y continuar las instrucciones (y más por el hecho de que recordaba que si mezclabas ácido sulfúrico con agua, la reacción exotérmica pueder ser peligrosa). Me puse guantes de goma otra vez, pantalón y suéter viejo, un pañuelo humectado como máscara, y las lentes de bucear. Con esas pintas, y conteniendo la respiración, abrí la taza del water, y vertí la mitad del bote. Un vapor maloliente (esencialmente vapor de ácido sulfúrico, agua y mierda) subió del wc y me empañó las lentes. Cerré el baño, aguardé cinco minutos. Después eché agua en la taza. Resultado: el water regurjitó algo que no describiré, mas quedó peor; todavía más bloqueado.

Tras este descalabro, pasaron un par de días. Y frente a la deseperación de no poder emplear el wc para hacer lo que tanto precisaba hacer, recordé que mi amigo David (al que le dedico este blog post) era ingeniero, y que además de esto me estuvo explicando un tanto de fontanería. Conque lo llamé, y me contó lo siguiente: “coge una fregona, enrróllale una bolsa de plástico, métela por el inodoro y muévela cara arriba y cara abajo varias veces.” Si 6 años estudiando ingeniería dan para mucho😛

Agobiado, y también descreído, lo hice. Cuando moví la fregona en la taza, procurando hacer vacío a fin de que empujase lo que estaba dentro, de pronto mi váter eruptó, salieron burbujas, y pude escuchar de qué manera algo caía por el bajante hasta chocar al final con un golpe seco.

Conmovido, retiré la fregona, tiré de la cadena, y… ¡¡el agua circulaba!!

Nunca me habia sentido tan FELIZZZZZ !!!!!!


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